Saturday, May 26, 2018

Dos Bodas Reales & Un Vestido Blanco

¡No entrar en pánico! No voy a hablar de la boda real del príncipe Harry con la americana Meghan Markle (supongo que os habréis enterado, ¿no?), sino del por qué el vestido de novia es, en la actualidad, tradicionalmente blanco. ¿No os lo habéis preguntado nunca? Bueno pues aquí esta servidora para explicarlo y poneros en antecedentes. Hace mucho tiempo en una galaxia muy muy lejana (¡Uy, espera que me pierdo!), no nos vamos a alejar mucho, más o menos, vamos a retroceder unos 600/700 años y nos plantamos en la Edad Media.


La princesa Carlota
en su día de boda (1816).

En ese tiempo las novias no se casaban de blanco, más bien llevaban colores muy variados como el rojo, azul, verde... con hilos y decoraciones doradas. Los vestidos eran ciertamente vistosos y representaban su status. Un poco más para allá (solo un poco), durante el Renacimiento las mujeres se casaban con vestidos bordados de piedras preciosas, toda una ostentación de lujo. Parece que con el tiempo lo de casarse no debería ser llevado con tanto colorido y tanta piedra (si lo piensas, razón no les faltaba). Y así hubo una mujer que pensó que casarse de blanco sería mucho más fashion. Esta rebelde era la princesa Carlota que se casó con el primer vestido de novia blanco en 1816.



La reina Victoria llevando
su vestido de novia (1840).

Años más tarde su prima quien era, nada más y nada menos, la reina Victoria de Inglaterra decidió copiar la idea y pasó de llevar el clásico vestido de novia plateado, típico de la realeza, y también contrajo nupcias de blanco con el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha (estos apellidos reales secan la garganta de uno) llevando un pesado vestido de satén de seda. Entonces fue cuando pasó... las mujeres inglesas se dijeron que si Vicky se casaba de blanco, pues ellas también. Aún así, a finales del siglo XIX y principios del s. XX, se introdujo el color negro para esta ceremonia. Las novias se dijeron: “¡Venga, ahora nos casamos de negro!” (muy dramático, ciertamente, pero tengo que confesar que el negro es mi color favorito, así que lo veo estupendo).



Vestido de novia (1950s).


Esto no duró mucho, y a mediados del siglo XX el blanco se consideró el color estándar a la hora de pasar por el altar. Y así hasta nuestros días. Dicen los eruditos que el vestido blanco de novia está ligado a la inocencia y a la pureza (ejem, un poco desfasado en los tiempos en que vivimos). Pero bueno, al fin y al cabo, el color es lo de menos.

¡Os veo la semana que viene, amantes del vintage!





Two Royal Weddings & A White Dress

Don´t panic! I'm not going to talk about the royal wedding of Prince Harry with the American Meghan Markle (I guess you heard about it, right?), but why the wedding dress is currently traditionally white. Have not you ever asked? Well here is a server to explain and put you in the background. A long time ago in a galaxy far far away (Oops, wait I get lost!), we are not going to go far, more or less, we are going back some 600/700 years and we stood ourselves in the Middle Ages.


Princess Charlotte
on her wedding day (1816).

In that time the brides did not marry in white, rather they wore very varied colors like red, blue, green ... with golden threads and decorations. The dresses were certainly showy and represented their status. A little more there (just a little), during the Renaissance women, married with dresses embroidered with precious gemstones, a luxury ostentation. It seems that eventually “the thing of getting married” should not be taken with so much color and so many (gem)stones (if you think about it, it makes sense). And so there was a woman who thought that getting married in white would be much more fashion. This rebel was the princess Charlotte who married wearing the first white wedding dress in 1816.


Queen Victoria wearing
her wedding dress (1840).

Years later her cousin who was, nothing more and nothing less, Queen Victoria of England decided to copy the idea and passed from wearing the classic silver bride dress, typical of royalty, and also contracted nuptials in white with Prince Albert of Saxony-Coburg-Gotha (these royal surnames dry one's throat) wearing a heavy silk satin dress. That's when it happened ... the English women told themselves that if Vicky married in white, then they too. Even so, in the late nineteenth and early twentieth century, the color black was introduced for this ceremony. The brides said: "Come on! now we're getting married in black!" (very dramatic, certainly, but I have to confess that black is my favorite color, so I think it's great).




Wedding dress (1950s).


This did not last long, and in the mid-twentieth century, the white color was considered the standard one when it came to the altar. And so on until our days. Scholars say that the white wedding dress is linked to Innocence and Purity (ahem, a little out of date in the times in which we live). But hey!, after all, the color is unimportant.


See you next week, vintage lovers!




Saturday, May 19, 2018

That Thing Called Robe de Style

Evening dress (1925).
Photo courtesy of MET

Ah, the 1920's! Who could travel in time and be filled with the glamour of that era! (I am the first one to join). Just after the Great War, a revolution in the way of dressing began, so the women decided to get rid of the oppressive corset in the first place, and put on the straight dresses with the cut just below the knee and the straps leaving uncovered the, until now hidden, arms (Oh, my God!), all this gave them a fragile and rebellious aspect at the same time. They felt free of self-imposed fashions and discovered that the image is also to convey sensuality and freshness (let´s have a good time! They said).





Robe de Style (1922) by Jeanne Lanvin.
Photo courtesy of  MET
Even being the best-known fashion style in those revolutionary years, not all women were really up to dressing in that way, and so the Robe de Style was born. It was the great Jeanne Lanvin (1867-1946), by the way, one of my favorite designers, who propelled this style, giving the most demure women a romantic air back to the 18th century. This kind of dress is to die for, long and wide skirts, well below the knee, with superimposed fabrics where the silk (always the silk), metallic thread, glass, pearls, embroidered flowers intermingled and gave it an air of royalty of the 1920s. Their wide necklines put the icing on the elegance personified in this very unknown style today. And then those women walked through the streets of Paris (the cradle of glamour and that nobody says otherwise) wearing these majestic pastel-colored dresses that Lanvin herself created (yes, like you heard). She did not know how to sew or draw, but she had her own workshop of dyes; the most famous one is the blue Lanvin, inspired by a fresco by Fra Angelico. She loved the paintings and because of that, she gave her inimitable personal touch to her designs, the color.



Robe de Style (1924) by Jeanne Lanvin.
Photo courtesy of MET

Here's a suggestion. Visit the website of the Metropolitan Museum of Art in New York (MET), where you can find lots of Robe de Style created by Jeanne Lanvin and others as well. It is quite likely that you will be fascinated and that she deserves the recognition. It should be added, as a final culmination, that this fashion house (Maison de couture, in French as it should be) is the oldest one that is still working today, and that is saying a lot.


Esa Cosa Llamada Robe de Style

Vestido de noche (1925).
Foto cortesía de MET

¡Ah, los años 20! ¡Quién pudiera viajar en el tiempo y llenarse del glamour de esa época! (Me apunto la primera). Recién terminada la Gran Guerra, empezó una revolución en la forma de vestir, así que las mujeres decidieron deshacerse, en primer lugar, del agobiante corsé y enfundarse en vestidos rectos con corte justo por debajo de la rodilla y de tirantes dejando al descubierto los, hasta ahora ocultos, brazos (¡Oh, Dios Mio!), todo ello les daba un aspecto frágil y rebelde a la vez. Se sentían libres de modas autoimpuestas y descubrieron que la imagen también podía transmitir sensualidad y frescura (¡y a pasarlo bien! se dijeron).




Robe de Style de Jeanne Lanvin (1922).
Foto cortesía de MET
Aún siendo el estilo de moda más conocido en aquellos revolucionarios años, no todas las mujeres estaban por la labor de vestir de esa manera tan descocada, y así apareció el Robe de Style. Fue la gran Jeanne Lanvin (1867-1946), por cierto, una de mis diseñadoras favoritas, la que propulsó este estilo, dando, a las mujeres más recatadas, un aire romántico de vuelta al siglo XVIII. Esta clase de vestido es para morirse, faldas amplias y largas, muy por debajo de la rodilla, con telas superpuestas donde se entremezclaban la seda (siempre la seda), el hilo metálico, cristal, perlas, flores bordadas que le daban un aire de realeza de los años 20. Sus amplios escotes  ponían la guinda a la elegancia personificada de este estilo muy desconocido hoy en día. Y allí por las calles de París (la cuna del glamour y que nadie diga lo contrario) se paseaban las mujeres en estos majestuosos vestidos de colores pastel que la propia Lanvin creaba (así como lo oyes). No sabía coser ni dibujar, pero tenía su propio taller de tintes; el más famoso es el azul Lanvin, inspirado en un fresco de Fra Angélico. Ella amaba a la pintura y por ello dio a sus creaciones su inimitable toque personal, el color.


Robe de Style de Jeanne Lanvin (1924).
Foto cortesía de MET.

Como sugerencia, os diría que visitéis la página web del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (MET), allí podréis encontrar montones de Robe de Style creados por Jeanne Lanvin y otros diseñadores también. Es bastante probable que os quedéis fascinados y que ella se merece ese reconocimiento. Cabe añadir, como colofón final, que esta casa de moda (maison de couture, en francés como debe ser) es la más antigua que aún sigue funcionando a día de hoy, y eso es mucho decir.

¡Os veo la semana que viene, amantes del vintage!



Saturday, May 12, 2018

Three Kings

Dress by Balenciaga (1950).
Photo courtesy of MET
No. I am not talking about the George Clooney movie (quite entertaining, by the way) but the three kings of haute couture (Haute Couture) back in the 1940/1950s: Cristobal Balenciaga (1895-1972), Christian Dior ( 1905-1957) and Charles James (1906-1978). Their creations marked a before and after in fashion and were the benchmark of many of the future designers. The perfect finishes, the suits, the jewelry and the incredible ability to create without limits define the great designer, Balenciaga, who also happened to know how to sew and so Coco Chanel let it know: "He is the only one of us who is a true 'couturier.” Olé the Spaniard! Then Balenciaga moved to La France (here one who speaks languages ​​or I would wish) due to the Spanish Civil War and there he stayed for les Parisiens´pleasure. Dior was also there (he was French, of course, if someone doubted it) who created the so-called New Look in 1947 whose hallmark was the mid-flight skirts, tight body and wasp waists (they were called "the woman-flower") that revolutionized fashion and women, they all wanted a Dior in their closet! (I am imagining those teenagers at the Beatles concerts, it would be something similar, but more glamorous). His fashion shows were the most chic in The City of Light (oh là là!), but that is material for another blog.

"Diamant Noir" dress by Christian Dior (1948).
Photo courtesy of MET

We continue our trip and our last stop is in the United Kingdom where Charles James was born, but his work as a designer was made in the United States mainly. He is my favorite king, so I tell you. He was absolutely genuine thanks to his sculptured designs, and his unique silk ball gowns, kilometers of silk (sometimes I wear one ... in my dreams). James is also known for the functional dress called Taxi Dress that he created in 1933. Christian Dior himself was inspired by his designs and Balenciaga admired him.


Dress by Charles James (1947).
Photo courtesy of MET



Thanks to these kings, a new concept of femininity appeared, their creations were elegance at its finest. The world seemed to recover the lost glamour due to the war. And Paris shined again. As I write this blog I am thinking of a film that reflects the world of haute couture just after Second World War; it is "The Phantom Thread”, it is worth seeing.


Los Tres Reyes

Vestido de Balenciaga (1950-51).
Foto cortesía de MET
No. No estoy hablando de la película de George Clooney (bastante entretenida, por cierto) sino de los tres reyes de la alta costura (Haute Couture) allá por los años 40/50: Cristobal Balenciaga (1895-1972), Christian Dior (1905-1957) y Charles James (1906-1978). Sus creaciones marcaron un antes y después en la moda y fueron el referente de muchos de los futuros diseñadores. Los acabados perfectos, sus trajes de chaqueta, la pedrería y la increíble capacidad de crear sin límites definen al grandioso diseñador, Balenciaga, quien además pasaba por saber coser  y así lo hizo saber Coco Chanel : “Es el único de nosotros que es un verdadero 'couturier”. ¡Olé el español! Luego Balenciaga se marchó a La France (aquí una que habla idiomas o ya quisiera) debido a la Guerra Civil Española  y allá se quedó para gusto de les Parisiens. Por allí andaba también Dior (francés claro, por si alguien lo dudaba) quien creó el llamado New Look en 1947 cuya seña de identidad eran las faldas de vuelo a media pierna, cuerpo ceñido y cinturas de avispa (eran llamadas “la mujer-flor”) que revolucionaron la moda y a las mujeres, ¡todas querían un Dior en su closet! (estoy imaginando a esas adolescentes en los conciertos de los Beatles, sería algo similar, pero más glamuroso). Sus fashion shows fueron lo más chic en La Ciudad de la Luz (oh là là!), pero eso es material para otro blog.

"Diamant Noir" de Christian Dior (1948).
Foto cortesía de MET
Seguimos nuestro viaje y nuestra última parada es en Reino Unido, allí nació Charles James, pero su trabajo como diseñador lo realizó en Estados Unidos principalmente. Es mi rey preferido, así os lo digo. Fue absolutamente genuino gracias a sus esculturados diseños, y a sus irrepetibles vestidos de baile de seda, kilómetros de seda (
algunas veces llevo uno… en mis sueños). James también es conocido por el funcional vestido llamado Taxi Dress que creó en 1933. El mismísimo Christian Dior se inspiró en sus diseños y Balenciaga le admiraba.



Vestido de Charles James (1947).
Foto cortesía de MET

Con estos reyes, apareció un nuevo concepto de feminidad, sus creaciones eran la elegancia en su máxima expresión. El mundo parecía recuperar el glamour perdido debido a la guerra. Y París brilló de nuevo. Mientras escribo este blog estoy pensado en una película que refleja muy bien el mundo de la alta costura justo después de la Segunda Guerra Mundial; es “El hilo invisible” (The Phantom Thread), merece la pena verla.