Saturday, June 30, 2018

Un Hombre Fenómeno

Travis Banton
(1894-1958)
No todos los que nacen en Texas son vaqueros, vamos a dejar claro esto desde el principio. Ya que si os digo el nombre de Travis Banton (1894-1958), lo primero que se os viene a la cabeza es… ¡Hollywood! (¡y su gran época dorada!). Así como ya habréis adivinado, el blog de hoy es sobre uno de los más importantes y conocidos diseñadores de las grandes estrellas de antaño (¡y de sus creaciones que son para morirse!). El lugar donde Mr. Banton desarrolló su pasión por la moda fue en Nueva York, allí estudió diseñó y allí comenzó su carrera. Fue entonces cuando la chica “It” del momento, Mary Pickford (como si decimos Jennifer Lawrence hoy en día), le brindó la oportunidad de despegar su talento al elegir uno de sus vestidos de novia para su boda. Luego vinieron los sensuales diseños para los musicales de Ziegfeld Follies (Broadway se rindió a sus pies, ¿y quién no?), y de ahí su camino a la costa oeste fue cuestión de tiempo, de poco tiempo.



Mr. Banton con Carole Lombard
y Claudette Colbert.
Así a mediados de los años 20, la Paramount le pusó sobre la mesa un contrato para vestir a las grandes estrellas. Este tejano no se lo pensó dos veces y allá se fue rumbo a lo que sería un futuro de película. Sus exquisitos diseños hechos de delicadas telas (donde la seda no podía faltar, por supuesto) vistieron elegantemente los cuerpos de actrices como Claudette Colbert, Gail Patrick, Carole Lombard, Marlene Dietrich... ¡y más!, ya que Travis Banton está acreditado en más de 250 películas. En los cines, las mujeres se quedaban embelesadas no sólo por la pícara sonrisa de Cary Grant, sino también por el glamour que se desprendía en la pantalla. Aquellos vestidos de corte bias parecían inaccesibles para las chicas de a pie (“¡ah, quién pudiera!”, pensarían ellas), y seguían soñando. Películas como “Cleopatra” (1934), “Ángel” (1937) o “Sangre y Arena” (1941) llevaban el inconfundible sello de Banton, siendo sus diseños atesorados generación tras generación por cualquier amante del cine que se precie.



Travis Banton y Marlene Dietrich,

Quince años más tarde la sombra de Edith Head, quien pasaba por ser su asistente, era muy larga y la espiral de alcoholismo en la que se hallaba atrapado puso la guinda para su precipitada salida de la Paramount (insertar cara de tristeza aquí). Pero en nuestros mentes quedarán para siempre los cautivadores vestidos que se movían al compás de las más grandes de Hollywood. Mr. Banton era un hombre fenómeno, sin duda.


¡Os veo la semana que viene, amantes del vintage!




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